Entendemos su operación antes de tocar una sola sábana.
Cuántas propiedades maneja, su rotación de check-ins y check-outs, y el inventario de blancos con el que ya cuenta. De ahí sale el plan y una cifra real, no una estimación genérica.
El ciclo, paso a paso.
Partimos de su propio inventario
Usted ya cuenta con los blancos de su propiedad. Nosotros los recibimos, los procesamos con el mismo cuidado en cada ciclo, y se los devolvemos completos — sin que tenga que comprar o administrar inventario adicional.
Sincronizamos con su calendario
Usted nos comparte sus check-ins y check-outs. Con esa información, programamos la recolección y el lavado con la antelación suficiente, para que los blancos estén listos antes de que el huésped llegue, no justo a tiempo.
Recolección y lavado con control de calidad
Recogemos los blancos usados, los procesamos con estándar hotelero, y revisamos cada pieza antes de que vuelva a circular. Lo que no cumple el estándar, no sale.
Entrega puntual
Llegamos con el tiempo suficiente para que la limpieza de la propiedad no se detenga esperándonos. Si usted también trabaja con Frandea para la limpieza, ambos procesos se coordinan como uno solo.
Respaldo si algo falla
Respaldo permanente. Si una entrega tiene un problema, hay reposición en sitio en menos de dos horas. Si el huésped ya lo notó, nosotros mismos lo resolvemos.
Lo que cambia cuando trabaja con nosotros.
Lo que usted deja de hacer
Coordinar con la lavandería. Revisar si llegaron. Pelearse cuando hay un faltante. Eso deja de ser su problema.
Lo que sigue siendo su decisión
Cuántas propiedades cubrir, si integra limpieza o solo blancos, y cuándo empezar. El resto lo operamos nosotros.